
Mastitis en ganado lechero
La mastitis es la enfermedad más costosa en tambos, generando pérdidas por descarte de leche, tratamientos veterinarios y reducción permanente de la producción.
La mastitis, inflamación de la glándula mamaria causada principalmente por bacterias ambientales y contagiosas, es la patología de mayor impacto económico en la lechería argentina. Se estima que cada caso clínico cuesta entre 250 y 400 USD considerando leche descartada, tratamientos y pérdida de producción residual.
Causas principales en sistemas confinados
- Acumulación de materia orgánica y humedad en áreas de descanso
- Superficies abrasivas que generan lesiones en pezones y rodillas
- Falta de confort en cubículos que obliga a las vacas a echarse en pasillos sucios
- Deficiente higiene pre y post ordeño
- Hacinamiento que aumenta la presión de infección ambiental
Impacto en la producción
- Pérdida promedio de 700-1.000 litros por lactancia por vaca afectada
- Aumento del recuento de células somáticas (RCS) que penaliza el precio de la leche
- Incremento de la tasa de descarte involuntario entre un 5% y un 15%
- Costos de tratamiento antibiótico y período de descarte de leche con residuos
- Riesgo de resistencia antimicrobiana por uso excesivo de antibióticos
Signos clínicos y detección
- Inflamación visible del cuarto mamario afectado
- Presencia de grumos, coágulos o cambios en el color de la leche
- Aumento de la conductividad eléctrica de la leche detectable por sensores
- Elevación del RCS individual por encima de 200.000 cel/ml
- Reducción abrupta de la producción diaria
- En casos severos: fiebre, decaimiento y pérdida de apetito
Estrategias de prevención y mitigación
La prevención de mastitis ambiental comienza con el manejo del área de descanso. Los cubículos bien dimensionados con camas limpias y secas reducen el contacto de los pezones con patógenos. Las gomas de piso en pasillos evitan lesiones podales que generan estrés e inmunosupresión, factor predisponente para mastitis. Un programa integral incluye rutina de ordeño estandarizada, mantenimiento de equipos, secado selectivo con antibiótico y monitoreo mensual de RCS individual para detección temprana de casos subclínicos.