
El estrés calórico reduce la producción de leche, la fertilidad y el bienestar animal. Es crítico en climas subtropicales como el argentino.
Cuando el índice de temperatura-humedad (ITH) supera 72, las vacas comienzan a sufrir estrés calórico. En zonas como el centro de Argentina, esto ocurre durante varios meses al año.
La combinación de ventilación HVLS con sistemas de aspersión es la solución más efectiva. Los ventiladores de gran diámetro mueven grandes volúmenes de aire a baja velocidad, creando una brisa constante que reduce la sensación térmica.

El estrés calórico reduce la producción de leche, la fertilidad y el bienestar animal. Es crítico en climas subtropicales como el argentino.
Cuando el índice de temperatura-humedad (ITH) supera 72, las vacas comienzan a sufrir estrés calórico. En zonas como el centro de Argentina, esto ocurre durante varios meses al año.
La combinación de ventilación HVLS con sistemas de aspersión es la solución más efectiva. Los ventiladores de gran diámetro mueven grandes volúmenes de aire a baja velocidad, creando una brisa constante que reduce la sensación térmica.