
La baja eficiencia reproductiva alarga los intervalos entre partos, reduce la producción de terneros y compromete la rentabilidad del tambo a largo plazo.
La eficiencia reproductiva es uno de los pilares de la rentabilidad en sistemas lecheros. En Argentina, muchos tambos presentan intervalos entre partos superiores a 14 meses, cuando el objetivo técnico es de 12 a 13 meses. Esta ineficiencia se traduce en menos litros de leche por día de vida productiva y menor disponibilidad de reemplazos.
La ventilación adecuada con sistemas HVLS es crítica para reducir el impacto del estrés calórico sobre la fertilidad, especialmente durante los meses de verano cuando las temperaturas en la cuenca lechera central argentina superan los 35°C. En tambos pastoriles, la provisión de sombra y ventilación en las áreas de espera pre-ordeño mejora significativamente las tasas de concepción. La combinación de enfriamiento ambiental con protocolos de IATF bien ejecutados puede incrementar la tasa de preñez entre un 8% y un 15%.

La baja eficiencia reproductiva alarga los intervalos entre partos, reduce la producción de terneros y compromete la rentabilidad del tambo a largo plazo.
La eficiencia reproductiva es uno de los pilares de la rentabilidad en sistemas lecheros. En Argentina, muchos tambos presentan intervalos entre partos superiores a 14 meses, cuando el objetivo técnico es de 12 a 13 meses. Esta ineficiencia se traduce en menos litros de leche por día de vida productiva y menor disponibilidad de reemplazos.
La ventilación adecuada con sistemas HVLS es crítica para reducir el impacto del estrés calórico sobre la fertilidad, especialmente durante los meses de verano cuando las temperaturas en la cuenca lechera central argentina superan los 35°C. En tambos pastoriles, la provisión de sombra y ventilación en las áreas de espera pre-ordeño mejora significativamente las tasas de concepción. La combinación de enfriamiento ambiental con protocolos de IATF bien ejecutados puede incrementar la tasa de preñez entre un 8% y un 15%.